La Comisión Regional de Uso del Borde Costero (CRUBC) de Los Lagos ha rechazado por unanimidad la solicitud de la asociación indígena Ngulam Ñuke Lafken para establecer un Espacio Costero Marino de Pueblos Originarios (ECMPO) en Puerto Montt. Esta decisión impacta significativamente la administración de 56 mil hectáreas de borde costero, un área vital para actividades económicas y ancestrales en la Región de Los Lagos. La negativa ha provocado una profunda molestia en las comunidades indígenas, que buscan proteger estos territorios para las futuras generaciones, mientras que sectores productivos celebran la resolución.
Rechazo a Solicitud de Espacio Costero Marino
La solicitud, presentada por la asociación Ngulam Ñuke Lafken, buscaba administrar 56 mil hectáreas del borde costero de Puerto Montt, abarcando desde el límite de las provincias de Llanquihue y Palena hasta la comuna de Calbuco, incluyendo islas estratégicas como Maillen, Tenglo y Huar. La iniciativa se amparaba en la Ley Lafkenche, que permite a las comunidades indígenas gestionar áreas costeras para desarrollar actividades ancestrales. Específicamente, el uso propuesto incluía fines:
- :cherries: Ceremoniales
- :fish: Extractivos
- :globe_with_meridians: Conectivos
- :herb: Medicinales
- :canoe: Recreacionales
La votación del viernes 10 de octubre de 2025 concluyó con 41 votos en contra y 5 abstenciones, sin ningún voto a favor, lo que subraya la amplia negativa por parte de la CRUBC. Entre las entidades que se abstuvieron se encuentran el Ministerio del Medio Ambiente, la Municipalidad de San Juan de la Costa, CONADI y dos representantes de los pueblos indígenas.
Fundamentos del Rechazo y Preocupación Regional
El rechazo se basó principalmente en un detallado informe técnico de la División de Planificación y Desarrollo Regional (Diplader) del Gobierno Regional. Este documento reveló una alarmante cifra de más de 800 superposiciones en el territorio solicitado. Entre estas se incluyen:
- :whale: 221 concesiones acuícolas
- :boat: 8 caletas de pesca artesanal
- :house: 452 viviendas en terrenos de playa
- :anchor: Rampas y atracaderos
- :ferry: Zonas portuarias y turísticas preexistentes
Esta compleja situación generó una considerable preocupación entre las autoridades locales y los sectores productivos, quienes alertaron sobre la posible paralización de actividades económicas esenciales, como la industria salmonera, que genera empleo para aproximadamente 40 mil personas en la región. El alcalde de Puerto Montt, Rodrigo Wainraihgt, calificó la solicitud como un “abuso”, enfatizando que su aprobación afectaría gravemente a pescadores y recolectores, especialmente a mujeres de las islas involucradas. Además, hizo un llamado explícito a modificar la Ley Lafkenche para prevenir que futuras solicitudes entorpezcan proyectos de desarrollo en la zona.
Voces Indígenas y el Futuro de la Ley Lafkenche
La decisión de la CRUBC desató una fuerte molestia en las comunidades indígenas que impulsaron la petición. Representantes de los pueblos originarios presentes en la sesión emplazaron a los diputados y senadores del país a “arreglar la Ley de Pesca” sin intervenir la Ley Lafkenche. Subrayaron con vehemencia la importancia de “cuidar y proteger para futuras generaciones” el borde costero y criticaron la abstención de instituciones clave como CONADI y el Ministerio del Medio Ambiente. También expresaron su descontento al señalar que “están aplaudiendo los representantes salmoneros, no los representantes de nosotros”, evidenciando la tensión entre los intereses productivos y los derechos ancestrales.
El precedente establecido por esta decisión mantiene la administración del borde costero en manos estatales y privadas, destacando la dificultad de conciliar los derechos ancestrales con las actividades productivas y el desarrollo urbano en la estratégica región del Seno de Reloncaví. Este acontecimiento marca un punto de inflexión en el debate sobre el uso y la protección de los territorios costeros en el sur de Chile.