En el corazón de Puerto Chico, la comunidad de la Parroquia Nuestra Señora de Fátima ha sido protagonista de una inspiradora historia de colaboración. En un lapso de apenas dos meses, lo que parecía un desafío insuperable se transformó en una notable restauración gracias al esfuerzo desinteresado de sus miembros.
Un Desafío de Esperanza en Puerto Chico
La parroquia Nuestra Señora de Fátima, un pilar para la comunidad de Puerto Chico, se enfrentó a una situación crítica. El 27 de julio, un recalentamiento en el tablero eléctrico dejó al templo sin energía, sumado a importantes filtraciones en el techo y una iluminación deficiente. Esta compleja realidad motivó a la comunidad a unirse bajo un objetivo común: devolverle la luz y la vitalidad a su iglesia. El 19 de agosto, el Padre Juan Pablo Torres asumió como nuevo párroco en una misa presidida por el Monseñor Fernando Ramos, Arzobispo de Puerto Montt, marcando el inicio de un nuevo capítulo.
La Fuerza de la Colaboración Comunitaria
La arquitecta Jacinta Maluenda, feligresa activa, al enterarse de la situación, contactó a Claudia Ruiz-Tagle, líder de una empresa de iluminación. La evaluación inicial reveló la magnitud del proyecto: no solo se requería mejorar la iluminación, sino una renovación completa de las instalaciones eléctricas y canalizaciones, un reto tanto técnico como financiero.
Sin embargo, la determinación y el espíritu solidario de la comunidad superaron cualquier obstáculo. 🤝 La movilización de redes fue clave:
* La empresa Saesa brindó un apoyo fundamental.
* Particulares y empresarios locales se sumaron con donaciones.
* Arquitectos y empresas constructoras, contactadas por Claudia Ruiz-Tagle, contribuyeron generosamente con pintura.
* Maestros, pintores y electricistas ofrecieron su tiempo y talento de forma desinteresada.
La unión de estos esfuerzos permitió que, en muchos casos, solo se cubriera el costo de los materiales, haciendo posible lo que antes parecía inalcanzable.
Un Renacer Impresionante: Detalles de la Transformación
El resultado de esta labor colectiva fue verdaderamente asombroso. La parroquia experimentó una transformación completa que incluyó:
* ⚡ Renovación total de la conexión eléctrica.
* 🎨 Pintura completa de todo el interior del templo.
* 🪵 Reparación de la pared detrás del altar, que presentaba madera apolillada.
* 🔊 Instalación de un nuevo y moderno sistema de sonido.
* 💡 Implementación de una nueva y hermosa iluminación.
El 2 de octubre, la comunidad celebró con júbilo la bendición del templo restaurado, en una emotiva ceremonia presidida nuevamente por el Arzobispo Fernando Ramos, reafirmando el lazo de fe y comunidad.
La restauración de la Parroquia Nuestra Señora de Fátima es un claro ejemplo del poder de la colaboración desinteresada y el compromiso comunitario. Como expresó Claudia Ruiz-Tagle, “La disposición de maestros, pintores y electricistas que participaron fue realmente conmovedora”, un sentimiento que encapsula el espíritu de unidad que permitió este logro significativo para Puerto Chico.